ˇNO MÁS OPRESIÓN NI VIOLENCIA CONTRA LA MUJER!

Cada 6 horas una mujer colombiana es abusada por causa del conflicto armado y un promedio diario de 245 son víctimas de algún tipo de violencia. Entre el 2001 y el 2009, más de 26 mil mujeres quedaron embarazadas a causa de una violación, y en la última década cerca de 400 mil fueron abusadas. Hay registradas unas 2.000.000 desplazadas: el 30 por ciento tuvo que salir de sus hogares por causa de la violencia sexual y el 25 por ciento volvió a sufrir abuso en los lugares de refugio. ¡Y muy pocos casos están judicializados!

Los horrores para la mujer en el mundo “moderno” del capitalismo global Ÿ 1 de cada 3 mujeres en el mundo sufre algún tipo de violencia. 6 de cada 10 mujeres han sufrido violencia física o sexual alguna vez en su vida. Ÿ 70 millones de niñas son obligadas a contraer matrimonio y 140 millones de niñas y mujeres sufren de la mutilación femenina. [Lucía Salamea-Palacios, ONU Mujeres, eltiempo.com] Ÿ Más de 600 mil mujeres y niñas son traficadas en las fronteras a través de todos los países del mundo. Ÿ Nada más en India hay de 400.000 a 500.000 niñas prostitutas. En Tailandia a 800.000 niños y adolescentes los obligan a prostituirse. Ÿ Todos los días en Estados Unidos, cuatro mujeres son asesinadas por el esposo o el novio. Ÿ Cada año en EEUU, de 2 a 4 millones de mujeres son apaleadas. Cada año unas 132.000 mujeres denuncian que han sido víctimas de la violación o intento de violación. A de dos a seis veces más mujeres las violan pero nunca la denuncian. [now.org] Ÿ Por todo el mundo, a millones de mujeres en talleres, burdeles y su propia casa las maltratan y degradan, y las tratan como mercancías de compraventa. A millones de mujeres las poseen y controlan como si fueran cosas y no seres humanos. ">Este horroroso cuadro, que no se da solo en Colombia y al que muchos califican con razón como una guerra contra la mitad de la humanidad, las mujeres, muestra una situación intolerable.

¿Qué tipo de sistema es este, donde las mujeres evitan caminar solas en la noche por temor a ser violadas?

¿Qué clase de sociedad utiliza palabras de desprecio como sinónimos de “ser mujer”?

¿Qué clase de mundo es éste en el que entre más riqueza se produce y entre más el mundo se vuelve uno solo, en vez del progreso humano el resultado es más tragedia para millones de personas?

¿Qué clase de mundo tenemos si a la mujer se le dice cada vez más fuertemente que sus únicas alternativas —si es que tiene alternativas— son la pesadilla de la sumisión planteada por todas las religiones o la versión de la “mujer liberada” que tiene la “autonomía” de venderse como mercancía en un mundo que se basa en la subordinación, degradación y maltrato de la mitad de la humanidad?

La respuesta es un mundo dominado por el capitalismo y el imperialismo. Estamos frente a un sistema. Este sistema produce constantemente la misoginia y la esclavitud de la mujer, la pobreza, la homofobia, la discriminación racial y de género, el trabajo infantil, la mentalidad del esclavo a la religión, las guerras, los holocaustos y los genocidios.

Barreras que hay que derribar para una verdadera transformación

  • defender a las clases dominantes como una fuerza que puede “liberar a la mujer”;

  • confiar en la democracia burguesa, tener ilusiones constitucionales, ilusiones en leyes “mágicas”;

  • creer en soluciones individuales;

  • no cuestionar el culto a la maternidad;

  • luchar para que los oprimidos tengan “familias fuertes”;

  • “optar” por ser objeto sexual para así “empoderarse”; y
  • “hágase la voluntad de dios”.

    Esas barreras no solo asedian ampliamente a la gente, sino que desorientan y confunden incluso a las personas que realmente quieren contribuir algo positivo a la humanidad. Estos puntos de vista equivocados, lejos de liberar a la mujer, conducen en sentido contrario a esa liberación que es posible y muy urgente, constituyen verdaderos callejones sin salida.

    Por la liberación de la mujer y la emancipación de la humanidad

    Este sistema no puede prescindir de la opresión de la mujer. Por eso estamos en la situación en que nos encontramos hoy y por eso se requerirá una revolución y nada menos para ponerle fin.

    Es posible una sociedad en que la mujer no sufra la violación, ni la brutalidad y degradación sistemáticas, una sociedad que ofrece el acceso generalizado a los métodos de control de la natalidad y al aborto, además del conocimiento científico necesario para quitarles el estigma a esos derechos fundamentales.

    Es posible una sociedad revolucionaria en que las mujeres y los hombres se relacionen de nuevos modos radicales y que desencadene plenamente a la mujer como un aspecto del proceso general de hacer la revolución.

    Es posible una nueva sociedad que vaya más allá de lo que se ha conocido hasta ahora; que vea en los brotes de lucha contra vestigios de la opresión de la mujer un factor positivo y bienvenido, del cual aprender y al cual desencadenar, aun cuando choque e “interfiera” con otras necesidades muy apremiantes de la nueva sociedad.

    Esas luchas pueden ser un factor positivo para desarrollar nuevas formas de satisfacer las necesidades sociales apremiantes, de tal modo que sean al mismo tiempo una expresión del mundo comunista liberado por el cual se lucha y un avance concreto hacia esa meta.

    La humanidad necesita la revolución. Necesitamos una nueva sociedad que movilice a las masas populares a pensar y trabajar juntas para transformar el mundo y a sí mismas y eliminar todas las formas de opresión, entre ellas la opresión de la mujer.

    El camino hacia el sistema capitalista-imperialista mundial se ha pavimentado con la esclavitud de la mujer. El camino a su ruina depende profundamente de la rebelión consciente de las mujeres del mundo.

  • Brigadas Antiimperialistas

    noviembre de 2013
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