Declaración de la Organización de Mujeres 8 de Marzo (Irán-Afganistán)
¡La separación de la religión del estado y el derrocamiento del régimen islámico anti-mujer de Irán es el primer paso hacia la emancipación de la mujer!

Se acerca el 8 de marzo. Los latidos del corazón se intensifican y tenemos en la mira la lucha de nuestras hermanas alrededor del mundo, para juntarnos, de la mano, por un mundo libre de la opresión de género.

Por otro año ya, seguimos a diario e instante por instante, la lucha de las mujeres por todo el mundo. Nos enfurecimos por los ataques sobre las mujeres en la Plaza Tahrir, contra esas mujeres valientes que se rehusaron a estar excluidas de la lucha en Egipto. Con las protestas de las mujeres en Wall Street, nosotras desafiamos a los defensores de “la Democracia y el Orden Capitalista Mundial”. En Libia, nosotras clamamos que no necesitamos las leyes de la sharía. Nosotras en Grecia nos tomamos las calles y sacudimos el orden europeo“Unido y Libre” y nosotras en Estados Unidos estamos luchando por el derecho al aborto y contra la pornografía y el patriarcado.

La hermosa voz de “Amol Al-Maslosi” de las calles ocupadas de Túnez transmitió el mensaje de “Soy la voz de los rebeldes. Soy libre, y mi mundo lo es también…” y este es el grito de las mujeres de los países árabes. En estos tiempos gran cantidad de mujeres, poderosas e intrépidas, se han volcado a las calles y ocupado los titulares de los medios informativos del mundo y cambiado la imagen de las mujeres musulmanas. Estamos decididas a volcar nuestras luchas en un huracán mundial para poner un fin a la posición inferior de las mujeres.

Hace 33 años, nosotras, las mujeres de Irán, experimentamos un retroceso con el ascenso al poder del régimen de la República Islámica. Sinceramente tememos que la misma historia podría repetirse en los países árabes.

Nosotras atestiguamos que en Irán, desde el levantamiento de 1979 hasta las protestas en 2009, las fuerzas revolucionarias y progresistas abandonaron las demandas de las mujeres bajo el pretexto de que esas demandas no eran los puntos importantes de la revolución. Con esa posición se desarmaron a sí mismos frente a las fuerzas islámicas reaccionarias y por eso todo el movimiento revolucionario rápidamente se aceleró cuesta abajo a la derrota.

Hoy estamos muy conscientes de que presentar las demandas básicas, un programa y una orientación para la liberación y la igualdad de la mujer es una línea divisoria para las fuerzas militantes, progresistas que quieren hacer avanzar la sociedad.

Nosotras, las mujeres de Irán, hemos sentido en carne propia que la base ideológica, el símbolo y los parámetros de un régimen islámico se apoyan en el mantenimiento de las mujeres en una posición inferior, de hecho, en la esclavitud, al negarnos totalmente nuestros derechos. Las fuerzas religiosas reaccionarias, de la mano con sus socios internacionales,robaron el fruto de la justa lucha del pueblo

Durante más de 30 años, nos han aprisionado obligándonos a ponernos el hiyab. Nosotras también sabemos que el hiyab, ya sea obligatorio o por elección, es un símbolo de la esclavitud de las mujeres y las pone bajo la dominación de la otra mitad de la sociedad.

Con el ascenso al poder de los reaccionarios islamistas anti-mujer, nosotras vimos que la religión quiere decir obediencia total ante los representantes de Dios sobre la tierra, lo que implica un castigo diario por nuestra desobediencia y rebeldía.

La implementación de las leyes islámicas durante los últimos 30 años ha sofocado a las mujeres en Irán. Conocemos muy bien los efectos del islam en el poder y la implementación de las leyes de la sharía en los gobiernos teocráticos islámicos como Irán. Ya sea el retrógrado y reaccionario Talibán o el gobierno de Karzai en Afganistán, el severo régimen feudal de Arabia Saudita, el “suave y laico” islamismo de Turquía o el gobierno de Irak… no
nos han traído sino denigración, opresión absoluta y esclavitud para las mujeres.

Organizamos la mayor protesta contra el hiyab obligatorio el 8 de marzo de 1979. Desde ese entonces, en nuestra lucha por nuestros derechos básicos contra el régimen de la República Islámica, nosotras nos hemos templado y hemos acumulado suficiente experiencia como para saber que el primer paso hacia la emancipación de las mujeres es la separación total del estado y la religión, lo que solamente es posible como resultado del derrocamiento del orden de la Republica Islámica anti-mujer en su totalidad.

El 8 de marzo de 2012, estaremos en las calles para clamar que la lucha de nuestras hermanas de los países árabes y otros países islámicos, unida con todas las fuerzas progresistas ahí, es el primer paso de nuestra lucha por la separación total de la religión y el estado. Ese es un mensaje de las mujeres de Irán, bajo el dominio de un régimen islámico, a nuestras hermanas de todo el Medio Oriente y el norte de África.

Miren las condiciones, parecidas a la esclavitud, de millones de mujeres en Irán. No permitan que esa experiencia se repita. Dirijan su lucha consciente para impedir que las reaccionarias fuerzas islámicas lleguen al poder.

Nosotras tenemos que estar en las primeras líneas de la lucha contra las podridas costumbres tradicionales y religiosas sostenidas por los islamistas retrógrados. Son nuestras audaces luchas las que pueden llevar a las fuerzas más progresistas al campo de batalla para oponer resistencia a numerosas fuerzas reaccionarias. Son nuestras luchas continuas y sin tregua las que pueden asegurar que pueda aflorar la lucha del pueblo por la emancipación.

Solamente nuestra perseverancia puede hacer retroceder tanto a las reaccionarias fuerzas islámicas como a sus amos imperialistas, quienes bajo el pretexto de “la intervención humanitaria” o “la defensa de los derechos de las mujeres” han arruinado la vida de millones de mujeres en Irak y Afganistán. Mediante su régimen títere en Libia, obligaron a las mujeres a someterse a las leyes de la sharía y la poligamia y ahora tienen el descaro de hablar de defender los intereses de la mujer en Irán. Estamos muy conscientes de que los imperialistas supremacistas masculinos promueven sus propios intereses y nunca liberarían a ninguna mujer sobre este planeta. En Irán, nosotras no les permitiremos imponernos otro retroceso histórico en nuestro nombre. Todos los islamistas y los imperialistas son patriarcales y reaccionarios y es necesario echarlos al basurero de la historia.

Nosotras no debemos limitarnos a lo que tal vez parezca posible. Tenemos que identificar los obstáculos y exigir lo imposible, mantener elevadas nuestras aspiraciones y escalar montañas altas y rocosas. Tenemos que volar por encima del viejo orden de la religión, el capitalismo y la sociedad patriarcal para cobrar ímpetu y asir nuevas y más altas cumbres de la emancipación, donde se forje y brille la libertad y la igualdad de las mujeres como eje.

Unámonos para celebrar el Día Internacional de la Mujer a escala de masas, con orgullo y alegría, con nuestras luchas concentradas contra el orden patriarcal que gobierna al mundo.

Organización de Mujeres 8 de Marzo (Irán-Afganistán)
1º de marzo de 2012
www.8mars.com — zan_dem_iran@hotmail.com
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