La liberación popular no es "terrorismo"
¡Imperialistas y reaccionarios - No toquen a Nepal!

Al otro lado del planeta, la "guerra contra el terror" dirigida por Estados Unidos está adicionado un nuevo blanco: los millones de masas de Nepal que durante seis años han librado una lucha revolucionaria para derrocar un régimen despótico y corrupto.

Nepal es un pequeño país con una población de 22 millones situado en el corazón de Asia, rodeado por los dos gigantes regionales, China e India. Es uno de los países más pobres del mundo. La mayoría de su población son campesinos que trabajan pequeñas parcelas, de media o una hectárea, obteniendo en promedio uno o dos dólares al día. Las empobrecidas condiciones de vida, el agobiante trabajo, la mala nutrición y la falta de servicios de salud cobran un enorme número de víctimas, especialmente mujeres que además enfrentan un sistema de dotes, matrimonios arreglados, niñas novias y poligamia. La esperanza de vida en el campo no es mayor de 50 años, y Nepal es uno de los únicos países en el mundo donde las mujeres viven menos que los hombres. Las atrasadas relaciones están siendo ahora más soldadas a la globalizada esclavitud urbana de los talleres de sobreexplotación, burdeles e intermediarios de matrimonios por Internet. El turismo, la mayor fuente de ingresos extranjeros del país, se ha desarrollado tremendamente en las últimas décadas bajo el ojo "sustentador" de Estados Unidos e Inglaterra. Los turistas occidentales ahora entran por montones al país, mientras que al mismo tiempo la miseria ha arrojado a millones de nepaleses a los tugurios de Delhi, Bombay, Calcuta y toda la India, donde trabajan en los peores empleos en condiciones cercanas a la esclavitud.

En febrero de 1996, estalló una guerra popular en el campo, y desde entonces varios millones se han unido a esta lucha por quitar su destino de las manos de la feudal corte real, respaldada por los imperialistas y sus lacayos, y tomarlo en sus propias manos. El régimen en Katmandú, la capital, ha desatado toda la fuerza del Ejército Real Nepalés contra la insurgencia popular. Ha seguido una oleada de brutalidad del Ejército, que incluye desapariciones, torturas, violaciones y ejecuciones medio disfrazadas (prisioneros "baleados en intentos de fuga"). Todo esto ha sido documentado por numerosos grupos de derechos humanos, a pesar de los reiterados intentos del gobierno por restringir el acceso a las zonas de combate.

En vez de destruir la revolución, esta bárbara oleada de represión sólo ha atizado las llamas, llevando a que algunos comentaristas evoquen el fantasma de la cercana caída del régimen de Katmandú. Para no ver a sus compinches caer en llamas, los gobiernos occidentales, liderados por Estados Unidos e Inglaterra, han comenzado a escalar substancialmente su ayuda al régimen, y están entregando helicópteros y otros equipos que los militares necesitan para intensificar su campaña de represión en el campo. Uno de sus principales temores es que el levantamiento revolucionario en Nepal pueda encender la furia latente entre los cientos de millones de oprimidos de la India.

De manera siniestra, los medios de comunicación de Estados Unidos e Inglaterra están tratando ahora de colgarle el rótulo de "terrorista" al levantamiento revolucionario en Nepal. Durante décadas ellos han respaldado al régimen reaccionario de Nepal mientras las masas sufrían la más desgraciada miseria, padeciendo horrendos niveles de penuria. ¿Cuántos millones de niños han muerto de enfermedades fácilmente tratables como la diarrea -el asesino número uno de niños en Nepal? ¿Cuántos millones trabajaron hasta acabar en una prematura sepultura? ¿Cuántos han muerto a manos de los sicarios feudales y los matones monárquicos? Los gobernantes occidentales han visto esto con aprobador silencio. Pero ahora que el pueblo se está levantando para derrocar el régimen pro-occidental, sus voceros han entrado en frenesí y están fabricando extravagantes mentiras acerca del "terrorismo" de las fuerzas revolucionarias.

El ataque a la lucha en Nepal está dejando más claro que nunca el verdadero objetivo de la "guerra global contra el terrorismo" dirigida por Estados Unidos: aterrorizar al pueblo del mundo para lograr su sumisión ante los amos imperialistas. Hay que oponerse a esta arremetida imperialista. El pueblo que vive bajo las potencias europeas no puede permanecer quieto mientras sus gobiernos actuan en su nombre para tratar de aplastar la lucha del pueblo de Nepal. Debe difundirse la verdad de lo que está pasando en las sombras de los Himalayas. El Movimiento de Resistencia Popular Mundial está convocando a una campaña de un mes de solidaridad con el pueblo de Nepal, en octubre. Póngase en contacto con la rama local del MRPM, conozca más sobre lo que está pasando en Nepal y apoye al pueblo allí.

Movimiento de Resistencia Popular Mundial

wprm@wprm.org
Volver