¡Este planeta le pertenece al pueblo, y no al G8 y al sistema que ellos representan!
¡Parar las guerras de agresión y la destrucción de la Tierra! ¡Que no ataquen a Irán!
¡Por un mundo sin imperialismo!

En la primera semana de junio de 2007 los ojos del mundo se centrarán de nuevo en una reunión del G8 —los líderes de los 8 países imperialistas más poderosos del mundo— esta vez en Heiligendamm, Alemania. Y una vez más el pueblo del mundo será convidado a un cínico despliegue de hipocresía combinado con la exaltación del afán de ganancias, la justificación de la brutal ocupación y la represión política y con toda probabilidad abiertas amenazas de nuevas guerras de agresión. El pueblo en todo el mundo estará con razón enojado —y decenas de miles se juntarán una vez más para protestar.

Por muy piadosos pronunciamientos que los líderes del G8 puedan hacer respecto a sus supuestas intenciones de “combatir la pobreza mundial” o “confrontar de manera significativa el cambio climático” es de hecho el mismo sistema que estos líderes representan —el sistema capitalista / imperialista mundial— el que es la causa raíz de la pobreza, la destrucción ecológica y todas las demás injusticias y atropellos a que está siendo obligado a padecer el pueblo del mundo.

Ya no es un secreto que es el insaciable afán de ganancias lo que ha llevado a una situación en la que el calentamiento global está amenazando la base misma de la existencia humana. ¡¿Qué más explica el crecimiento y propagación de un sistema económico basado en quemar combustibles fósiles cundo desde hace décadas han estado disponibles alternativas viables no contaminantes?! ¡¿Qué más explica las décadas de guerras, invasiones y ocupaciones dirigidas a lograr y mantener el control de las fuentes mundiales de energía —principalmente petróleo?! ¡¡¿Qué más explica el hecho de que tras años de negativas y engaños, e incluso aunque los líderes del G8 tengan que admitir ahora que hay un “problema climático”, ellos no están ni pueden estar de acuerdo en tomar las acciones urgentes que son necesarias para evitar la aparición del desastre del calentamiento global?!

¿Qué más explica el hecho de que, como han mostrado las brutales invasión y ocupación de Afganistán e Irak, a pesar de sus muy sonoras frases e “ideales” su cháchara sobre “democracia”, “libertad” y “avance económico” siempre es desmentida por la realidad de la ocupación, señores de la guerra feudales, oscurantismo religioso medieval, violación, cárceles secretas, tortura, escuadrones de la muerte y empobrecimiento.

Efectivamente incluso en la “democrática” Alemania, esta misma Cumbre del G8 ha estado acompañada por la más atroz represión tipo estado policíaco. Al mismo tiempo que trata de darle cátedra a Putin por su desprecio a los derechos democráticos, el gobierno de Ángela Merkel ha declarado un virtual estado de emergencia en los alrededores del sitio de la cumbre, está amenazando con masivos arrestos preventivos de miles y ha estado recogiendo secretamente muestras de olor corporal de activistas políticos con el fin de poder rastrear sus actividades.

¡¿Qué más explica un mundo de pobreza y miseria para la inmensa mayoría mientras un puñado de países industrializados goza de un nivel de vida relativamente alto?! ¡¿Qué más explica un mundo en el que las mujeres —la mitad de la humanidad— son sistemáticamente más dominadas y son subordinadas a los hombres?! Y podría seguir una interminable lista de “qué más”.

Y sin embargo es este mismo globalizado sistema de ganancias el que los gobernantes y sus medios de comunicación leales dicen que es no sólo el mejor de todos los mundos posibles, sino que representa la única “esperanza” para resolver los mismos problemas —y desastres— que este sistema ha creado. Para hacer que esta indignante afirmación parezca algo verosímil, los líderes del G8 y las clases dominantes explotadoras que ellos representan hacen todo lo posible para plantear que la elección es entre su sistema de ganancias y su lógica de expandirse o morir por una parte o las fuerzas del fundamentalismo religioso, el oscurantismo y el “terrorismo” de la otra.

Dejando a un lado el hecho de que ellos mismos están abierta y activamente apoyando el fundamentalismo religioso donde ellos consideran que les sirve a sus intereses —la disyuntiva como ellos la presentan es falsa. Es una disyuntiva que apunta a confinar la visión y la lucha del pueblo a los límites y la lógica del capitalismo / imperialismo y a prepararnos a aceptar más de lo mismo.

La verdadera disyuntiva que enfrentamos, y la única por la que debemos optar, es si nos contentamos o no con tratar sólo los síntomas o tratamos de curar la enfermedad. Si nos contentaremos con ponerle un “rostro humano” a un mundo imperialista de explotación y opresión, o pondremos las miras en ¡UN MUNDO SIN IMPERIALISMO!

Esto es tanto más urgente dados los crecientes efectos del cambio climático global; la propagación de pandemias como el SIDA; el creciente empobrecimiento de cada vez más sectores de campesinos en todo el mundo; la continuación de las brutales ocupaciones a Irak y Afganistán; la extensión de la represión política a nombre de una falsa “guerra contra el terrorismo”; y en sentido más inmediato las continuas amenazas de EU de lanzar un ataque contra Irán —incluso con armas nucleares— y la concentración de barcos, aviones y tropas en y alrededor del Golfo Pérsico con el fin de realizar tal ataque.

El reto que enfrentamos hoy no es sencillo. No es un reto que podamos enfrentar sin la más decidida lucha e incluso sacrificio. Pero es un reto en el que podemos y debemos triunfar.

Con el ánimo de unir a todos los que se puedan unir en la lucha común contra nuestro enemigo común, el Movimiento de Resistencia Popular Mundial llama a todos los que quieran ver un mundo sin imperialismo a unirnos para escribir nuestra propia historia —comenzando aquí y ahora.

De norte a sur, de oriente a occidente:
¡Unir las luchas del pueblo!

Movimiento de Resistencia Popular Mundial

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