-Servicio Noticioso Un Mundo Que Ganar-
"Bush, asesino, te odiamos!"
-La gira de Bush por América Latina desencadena poderosas protestas

12 de marzo de 2007

La visita de seis días del presidente estadounidense George Bush a América Latina fue su viaje oficial más largo y la primera gira regional desde su posesión. Y desencadenó las más amplias, grandes y violentas manifestaciones presenciadas en el continente en muchos años.

Las cosas empezaron mal para Bush desde el primer día, en Sao Paulo, Brasil, el 8 de marzo cuando miles de estudiantes, trabajadores y gente preocupada por los problemas ambientales, entre otros, bloquearon la principal avenida del distrito comercial de la ciudad gritando “Bush, asesino, te odiamos” y llevando carteles que decían “¡Fuera Bush!” con la “s” de su nombre remplazada por la esvástica nazi. La furia era desbordante. El acuerdo de Bush con el presidente brasileño Lula Da Silva, para promover el uso del etanol (combustible vegetal) fue promovido como el principal logro concreto de la semana y un paso sólido para combatir el calentamiento global. Los manifestantes en Brasil lo denunciaron como un plan para devastar más la selva amazónica por parte de la agroindustria internacional, con un efecto dañino para el ambiente. Además, a pesar de los esfuerzos de Lula, Bush ni siquiera estuvo de acuerdo con abrir el mercado estadounidense a las importaciones agrícolas de Brasil.

Miles más salieron a darle el mismo airado mensaje el día siguiente en Montevideo, Uruguay, donde como en Brasil se reunió e hizo tratos comerciales con el presidente, un ex radical cercano a Bush. Al mismo tiempo en Buenos Aires, Argentina, al otro lado del río, donde Bush no estuvo de visita, decenas de miles tomaron parte en un gigantesco mitin de “Yankee go home!” en el que el orador fue el presidente venezolano Hugo Chávez. Se dice que el principal objetivo de Bush en esta gira era contrarrestar la influencia diplomática de Chávez, pero atacar la dominación norteamericana constituye un camino mucho más efectivo para influenciar a millones de personas en países que han padecido la bota yanqui en la nuca.

La tercera parada de Bush, en Bogotá, Colombia, presenció estallidos excepcionalmente violentos el 11 de marzo. El gobierno colombiano y su presidente Álvaro Uribe son estrechos aliados del régimen de Bush. En los días anteriores a la visita de Bush, habían estallado más escándalos por la vinculación de ese gobierno con los derechistas escuadrones de la muerte paramilitares. Estados Unidos le da más ayuda militar al gobierno colombiano que a cualquier otro país aparte de Israel y Egipto, y es de lejos el país suramericano en el que las fuerzas armadas estadounidenses están más directamente involucradas en los asuntos internos.

Más de 21.000 policías y miles de soldados fueron emplazados para mantener el orden durante la visita. Miles de manifestantes se enfrentaron a la policía y sus vehículos blindados antimotines en el Centro Internacional (el principal distrito de negocios) a dos kilómetros del palacio presidencial donde se estaba realizando la cumbre. Docenas de banderas estadounidenses fueron quemadas en medio del combate. Por lo menos 324 personas fueron arrestadas.

Bush voló luego a Guatemala, otro país en el que la dominación norteamericana es impuesta por escuadrones de la muerte patrocinados por Estados Unidos. La visita de Bush constituyó una muestra de apoyo al presidente guatemalteco Oscar Berger, cuyo gobierno fue implicado una semana antes en el asesinato de cuatro dirigentes del gobernante partido Arena en el vecino El Salvador, una organización fascista fundamentalista cristiana de terratenientes y patrocinada de la CIA. El ulterior asesinato en prisión de los policías guatemaltecos que asesinaron a los salvadoreños, y que por tanto les impidió decir quién los contrató, ha sido ampliamente entendido como indicio de una pelea por el control del tráfico de drogas entre bandas gobernantes respaldadas por EU. La oposición a la visita de Bush es tan profunda en el país que el cortejo de Bush y la conferencia de prensa fueron confinados al palacio presidencial, rodeado por una muralla de policías y de vehículos blindados. Más manifestaciones estaban programadas en México, la última parada de la gira de Bush.

Los siguientes son extractos de un volante de las Brigadas Antiimperialistas de Colombia llamando a la participación en la manifestación de Bogotá, que, como en los demás países, fue patrocinada por una amplia coalición. (Para ver fotografías y el volante completo consulte www.brigadasantiimperialistas.com).

¡Fuera yanquis de Colombia, Irak y todo el mundo! ¡Imperialistas, no toquen a Irán!

La visita de Bush a Colombia es la visita de un comandante en jefe de un ejército en guerra a uno de los campos de batalla, no es algo que esté por fuera de sus planes de dominación global que no implican una ofensiva solamente militar sino también política e ideológica. Las clases dominantes de Estados Unidos también han invadido y agredido a su país y al mundo con una corriente ideológica fascista y fundamentalista religiosa (no muy diferente de los fundamentalistas islámicos), imponiendo un modo de pensar, de vivir, de acuerdo con las necesidades de los opresores.

Las clases dominantes de Colombia, con el lacayo Uribe a la cabeza, no se pueden lavar las manos sobre los crímenes del imperialismo también en otras partes del mundo. En la brutal invasión y ocupación de Irak dirigida por Bush, Uribe se alió incondicionalmente y por tanto tiene deudas de sangre por lo que ha pasado en Irak y puede pasar en Irán. Para Bush, el aplastamiento de la resistencia en Irak hoy es un requisito para liberar la máquina de guerra yanqui lanzándola contra el mundo, incluido contra Colombia.

La visita de Bush a Colombia es parte del fuerte respaldo al gobierno de Uribe, ya que en esta región es su principal aliado, algo que es importante teniendo en cuenta que las fronteras de Colombia son con países como Venezuela, Ecuador, Brasil, con los cuales el imperialismo teme perder en la contienda con otros imperialistas. Al tener estos países gobiernos que no satisfacen al cien por ciento las necesidades del imperialismo norteamericano y de su llamada democracia, los consideran una amenaza y temen perder el control sobre lo que todo el sistema imperialista norteamericano ha considerado oprobiosamente su patio trasero.

Uribe ha sido fiel a Bush y especialmente a su cruzada “antiterrorista”. Su política de “Seguridad Democrática” ha traído seguridad para la inversión, la ganancia y el saqueo imperialistas, se ha fortalecido enormemente el aparato estatal, sus fuerzas militares y de policía, así como ampliado y fortalecido a los paramilitares y ha aumentado considerablemente el presupuesto para la guerra y esto se ha hecho notar en el control de la población. Entre el imperialismo norteamericano y los grandes burgueses y grandes terratenientes colombianos tienen al país sumido en el más bárbaro atraso económico, político y cultural, y como parte de todo esto la falta de libertad que tiene el pueblo para organizarse, movilizarse y expresar libremente sus necesidades y sus ideas.

No podemos dejar que los opresores desvíen nuestro descontento por los “canales normales” y traten de apagarlo haciendo creer al pueblo que ninguna opción distinta a un mundo imperialista es posible. Necesitamos comprender el gran peligro de sus planes y en particular todo su plan de guerra. Tenemos que actuar y llamar, animar y ayudar a movilizar a muchos otros a hacer lo mismo.

Las Brigadas Antiimperialistas hacen un llamado al pueblo colombiano a expresar en la calle el rechazo a esta visita pues no podemos quedarnos en casa como si no pasara nada cuando en todos los rincones del planeta nuestros pueblos hermanos están esperando ansiosamente que no permitamos que el terrorista número uno del mundo siga destruyendo millones de vidas humanas, destruyendo el planeta y considerándose el enviado de “dios” para regir los destinos de la humanidad. Todos debemos rechazar enérgicamente esta visita imperial pues representa una humillación más para los oprimidos de Colombia y el mundo.

Estamos viviendo momentos en los que se están decidiendo grandes cuestiones históricas, en los que están en juego fuerzas poderosas, y en los que puede haber muchos posibles resultados. Estos son momentos que exigen pensar claramente y exigen una resistencia urgente, masiva y creativa basada en la comprensión estratégica de lo que está en juego para las estructuras de Poder en los distintos países. Estos son momentos en los que el pueblo Colombia y del mundo (tanto de países dominados como de los países imperialistas, incluyendo Estados Unidos) necesita unirse y resistir contra los planes de guerra y represión contra los pueblos del mundo y necesita ser serio en derrotar esos planes.

Nuestro apoyo a las diferentes manifestaciones de resistencia popular en Colombia y América Latina va unido a un llamado a elevarlas a una más amplia, profunda y resuelta lucha verdaderamente antiimperialista, a fortalecer la lucha verdaderamente revolucionaria.

 

Volver