¿Qué pasará en Haití?
18 de enero de 2010. Servicio noticioso Un Mundo Que Ganar.

Con el corazón en la boca, la gente en todo el mundo está observando los acontecimientos de Haití. Las escenas de la televisión son por lo general insoportables. Muy pocas veces un pueblo ha necesitado tanto apoyo internacional de emergencia como lo necesita Haití ahora. Incontable cantidad de gente en todos los continentes harían lo que pudieran por ayudar, e incluso están siguiendo intensamente los esfuerzos de rescate y ayuda preocupados de que al pueblo haitiano le llegue todo lo necesario de manera oportuna. De no ser así habrá aún más horrible muerte y sufrimiento, tanto peor porque es completamente prevenible.

Esta preocupación es bien fundada. Ha habido creciente evidencia de que la campaña de ayuda dirigida por EEUU, tan necesaria como es esa ayuda, está guiada por los mismos intereses económicos y políticos que llevaron a Haití a lo que es hoy, un país en el que la gente vive al borde del desastre incluso desde antes del terremoto. Esto en un país cuyas plantaciones esclavistas le produjeron más riqueza a Francia que todas sus otras colonias juntas y que era básicamente autosuficiente en alimentos hasta cuando EEUU tomó el control sobre él y el "libre mercado" arrasó su campo. Ahora la gente dice que están grangou klowox, "comiendo lejía", cuando el estómago les arde de hambre -y el chiste es tanto más cruel porque ahora incluso la lejía es importada.

La primera respuesta del gobierno de EEUU al terremoto fue enviar a los marines y a la 82ª División Aerotransportada del Ejército, una unidad que invadió Vietnam, la República Dominicana en 1965, Granada en 1984, Haití en 1994 y Afganistán. También fue desplegada para aplacar la rebelión de 1967 de los negros en Detroit y encerrar violentamente las barriadas negras en New Orleans cuando los esfuerzos del pueblo por auto-ayudarse fueron considerados una amenaza a la autoridad del estado tras el Huracán Katrina en 2005. Los soldados se pavoneaban al pisar suelo haitiano blandiendo sus armas automáticas.

¿Por qué EEUU optó por darles prioridad a las tropas de combate en vez de, por ejemplo, los cuerpos médicos del ejército, las brigadas de construcción o las unidades de la Guardia Nacional especialmente entrenadas y equipadas para el trabajo de ayuda en desastres? (Casi una semana después fue que se anunció la movilización de algunas de tales unidades). Es cierto que como sus nombres lo indican, los paracaidistas y los marines están organizados, entrenados y equipados para incursionar rápidamente - para encabezar invasiones. La decisión de EEUU no estuvo basada en las necesidades de los haitianos sino en una política abiertamente planteada por los funcionarios estadounidenses desde el Secretario de Defensa Robert Gates para abajo, de que su principal preocupación es la "seguridad" en Puerto Príncipe y en cualquier otra parte.

EEUU rápidamente consiguió que el gobierno haitiano les entregara el control del aeropuerto a los militares estadounidenses. Si bien pudieron lograr la hazaña de manejar 200 vuelos al día en la única pista que quedó, la mayoría de los vuelos entrantes llevaba soldados y carga militar, para gran disgusto de los trabajadores de las ONG. Los equipos profesionales de rescate y las unidades de bomberos de muchos países, el tipo de hombres y mujeres que demostraron ser invaluables en Nueva York durante el 11- S, fueron obligados a desperdiciar días cruciales jugando cartas en la vecina República Dominicana o en cualquier otra parte debido a que no les dieron prioridad de aterrizaje. EEUU también le impidió aterrizar a un avión francés que llevaba un hospital de campaña completamente equipado. El Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA), la organización humanitaria más grande del mundo, informó que durante tres días no le permitieron aterrizar a su aeronave que llevaba alimentos, medicinas y agua, debido a que EEUU le dio prioridad a vuelos entrantes trayendo tropas con su equipo y vuelos salientes evacuando a estadounidenses y otros extranjeros. "La prioridad de ellos es asegurar el país. La nuestra es alimentarlo. Tenemos que lograr que esas prioridades se sincronicen", dijo el jefe de logística local. (The New York Times, 18 de enero)

Pero, por definición, las prioridades no pueden ser sincronizadas. Una cosa o la otra tienen prioridad. Incluso ahora que se está permitiendo entrar más vuelos de ayuda, el resultado de la priorización que rige ha sido que seis días después del terremoto y cinco días después de que interviniera EEUU, se dio la grotesca paradoja de tener toneladas de botellas de agua apiladas en estibas en uno de los costados del aeropuerto mientras que la gente que vive al otro lado de la calle estaba en peligro de morir de sed. Cuando algunas de estas personas trataron de entrar y llevarse el agua para distribuirla, fueron sacadas a punta de pistola.

En respuesta a las críticas de las ONG, un vocero militar de EEUU alardeó de que habían distribuido 15.000 litros de agua y 14.000 raciones de comida. Primero, estas cifras por sí solas constituyen una admisión de que los militares estaban haciendo muy poco para satisfacer las desesperadas necesidades de la gente. Pero aún más diciente es la forma en que estas provisiones fueron entregadas: en cajas de cartón lanzadas desde las portezuelas de los helicópteros sobrevolando lotes vacíos en Puerto Príncipe. Algunas de las personas abajo pisaban con rabia hogazas de pan, gritándoles a los soldados que los miraban de lejos desde arriba: "¡No somos animales!".

Esta cuestión de la "seguridad" es básicamente una cuestión de qué necesidades poner primero. ¿De la seguridad de quiénes estamos hablando? ¿De de la gente de las ONG? En entrevistas ellos desmienten que el problema es su protección, señalando que si ellos pusieran por delante sus intereses personales no estuvieran allí. Además, hasta ahora no ha habido ningún reporte de ataques contra los trabajadores de asistencia. ¿O de lo que se trata es de la "seguridad" de los mismos soldados estadounidenses -y tal vez por eso es por lo que después de seis días ni siquiera se han aventurado a alejarse de sus bases? Indudablemente EEUU no está poniendo en primer lugar las necesidades de la gente.

Cuando China era un país socialista, en 1976, poco antes de la muerte de Mao y del golpe de estado que subió a los seguidores del camino capitalista que están hoy en el poder, el ejército fue enviado al campo en misión de rescate y ayuda luego de un terremoto tan destructivo como el de Haití. A los soldados se les formaba en servir al pueblo y en poner los intereses del pueblo por encima de todo, y en apoyarse activamente en el pueblo mismo. Según la CNN, los marines y paracaidistas estadounidenses, como es usual para ellos en tiempo de guerra, fueron enviados con instrucciones de poner en primer lugar su autopreservación y la preservación de sus unidades. En otras palabras, como ya hemos visto en Iraq y Afganistán, pueden justificar el asesinato de civiles como precauciones necesarias tomadas por soldados al percibir un peligro. Pocos estadounidenses ni siquiera cuestionan la suposición tácita de que las vidas de los estadounidenses son más valiosas que las de cualquier otro. Por supuesto, la misión de estos soldados es seguir órdenes que con seguridad están centradas en favorecer los intereses estratégicos estadounidenses en Haití. Por ambas razones, ellos probablemente consideran a las masas haitianas como su enemigo.

Es cierto que cuando se rompe el orden establecido hay siempre algunos entre el pueblo que buscan imponer la dominación del más fuerte, y con frecuencia tienen como blanco a la mujer. Hay que enfrentar esto enérgicamente Ha habido informes de multitudes que castigan a individuos por eso. La mayoría de los llamados "disturbios" que hemos visto en TV han sido grupos de muchachos y hombres jóvenes peleándose por chucherías. En cuanto al saqueo, en una emergencia de estas, ¿por qué las botellas de agua -uno de los principales artículos en Puerto Príncipe, comprados por los ricos en botellas y por los pobres en bolsas plásticas a los vendedores ambulantes- deben dejarse en las ruinas de las bodegas y tiendas? Algunos tenderos han promovido que la gente tome lo que necesite. En un informe desde Leogane, un pequeño pueblo cerca de la capital, Al Jazeera mostró imágenes de hombres jóvenes sustrayendo suministros de una tienda derrumbada, mientras justo al lado de ellos una anciana sentada vendía productos frescos que tenía en una bolsa -comida que estos jóvenes no tenían cómo comprar. Ninguno la amenazó. Incluso el comandante militar estadounidense en Haití dijo que desde el terremoto parece haber disminuido notoriamente el crimen.

Una cuestión básica aquí es cómo ver a las masas populares de Haití -como el problema, o como la solución. Trabajadores de ONG entrevistados han recalcado que la distribución que han logrado hacer de los suministros de emergencia se ha debido a la organización informal de la misma gente. Algunos dicen que su principal tarea debe ser animar y ayudar a la gente a que se organice incluso antes de que llegue la ayuda a gran escala y comiencen a discutir cómo debe ser distribuida, de modo que cuando llegue, la gente pueda utilizarla de la manera más eficaz. Por ejemplo los refugiados han establecido enormes campamentos improvisados en un amplio lote frente al derruido palacio presidencial, una protesta sumamente visible y simbólica ante la casi total falta de ayuda a seis días del terremoto. Algunos trabajadores de ONG instan a que en vez de simplemente lanzar desde el aire raciones de comida y galletas sobre las cabezas de los refugiados y luego obligarlos a dispersarse, a la gente debe permitírsele y animársele a establecer cocinas colectivas y organizarlos para que se cuiden entre sí.

Así es como se han realizado hasta ahora casi todos los esfuerzos por encontrar y sacar a la gente que ha quedado atrapada en las ruinas -por gente que se une para trabajar colectivamente, corriendo riesgos y siempre con incomodidades para cavar a través del concreto y del acero con sus manos y con herramientas simples, por ninguna otra razón que porque creen que eso es lo que debe hacerse. Incluso cuando los criminalmente retrasados suministros, medicinas y otra ayuda comienzan a llegar a la gente, si en vez de contar con ellos como la más poderosa fuerza potencial en la planificación y cumplimiento de los esfuerzos de emergencia, la gente es tratada como animales y criminales a los que se les ayuda sólo de una manera militarizada y humillante, eso producirá mucho más sufrimiento innecesario y podría generar justo malestar.

Es probable que EEUU y otras organizaciones resuelvan algunos problemas y traigan algo de lo que la gente tanto necesita y por lo que han tenido que esperar tanto. Pero el aspecto de ayuda en lo que EEUU está haciendo es secundario respecto a su objetivo político inmediato, que es restaurar no solo el "orden" y la "estabilidad" en abstracto sino el control estadounidense sobre una situación volátil que podría amenazar no sólo el control de EEUU sobre su neocolonia sino también enviar ondas a dondequiera que haya haitianos y más allá, en un mundo que actualmente padece demasiado la estabilidad imperialista. ¦

 

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