¿Qué pasará tras el ataque israelí a la flotilla de Gaza?
31 de mayo de 2010. Servicio noticioso Un Mundo Que Ganar.

En el momento de redactar esta nota, buena parte de lo que sucedió en el ataque israelí contra la flotilla que llevaba ayuda humanitaria a Gaza sigue confuso ya que las autoridades israelíes buscan boicotear la información real e imponer su propia explicación como la única disponible. Pero se sabe lo suficiente para tener certeza de que se ha cometido un crimen inaceptable.

Primero que todo, la versión oficial israelí no tiene sentido. Las autoridades israelíes dicen que tuvieron que detener a los seis barcos en aguas internacionales como un acto de “defensa propia”, porque representaban “una armada de odio” “vinculada a Al-Qaeda” y con una cargamento de armas. Sin embargo también alegan que sus soldados –comandos de élite veteranos de muchos ataques por mar en Líbano y otras partes– habían tratado de utilizar solo balas de pintura para realizar detenciones no violentas y que se vieron obligados a disparar balas reales “en defensa propia” cuando de manera inesperada encontraron resistencia de unas cuantas decenas de personas que utilizaron armas improvisadas. En términos de lo que los israelíes consideran la verdad, debe recordarse que el primer ministro israelí cuyo gobierno está haciendo estos alegatos, Benjamín Netanyahu, se hizo políticamente conocido en un discurso en 1986 en la ONU negando las acusaciones sobre un pacto secreto de alianza nuclear entre Israel y Suráfrica cuya existencia ya ha sido demostrada. Incluso si la versión fuera cierta, cualquier mente objetiva consideraría la idea de que Israel arriesgó deliberadamente la seguridad de unos cuantos peones judíos para justificar una masacre bien planeada.

En segundo lugar, la reacción principal de la llamada comunidad internacional ha sido proteger a Israel de las críticas incluso antes de que se establezca los hechos. La resolución del Consejo de Seguridad de la ONU del 31 de mayo no es muy diferente de la reacción oficial del gobierno israelí: lamenta la “pérdida de vidas” y pide una investigación. Turquía demostró los límites de su disposición a ir contra EEUU al aceptar esta resolución, en lo que se consideró un “compromiso” tras doce horas de forcejeo entre su posición (llamando a una condena a Israel) y la de EEUU (oponiéndose a toda crítica a Israel). Esto es particularmente cobarde, ya que al parecer la mayoría de los muertos eran ciudadanos turcos y el ataque de Israel a una embarcación con bandera turca  en aguas internacionales puede considerarse legalmente como un acto de Guerra contra Turquía. Realmente, el “islamizante” partido gobernante turco AK pudiera considerarse uno de los blancos políticos de Israel en esta masacre, ya que con seguridad le complicará las cosas a un partido que trata de balancear una estrecha relación con EEUU con una apelación a la religión y a los sentimientos anti-israelíes. Sea intencionalmente o no, Israel empujó a los barcos turcos a ir a la vanguardia de la flotilla al frustrar los planes de juntar a las naves y recoger pasajeros en Chipre.

¿Qué hará EEUU, más allá de una reafirmación de su llamado a una “solución de dos estados” –convirtiendo a unas cuantas astillas de Palestina en “homelands” al estilo de la Suráfrica del apartheid para la gente nativa o quizás en una moderna versión de gueto cercado de la época nazi gobernado por selectos notables acomodaticios? Veremos qué pasa con el llamado de la ONU a abrir una investigación. Cuando bajo el auspicio de la ONU el jurista internacional Richard Goldstone dirigió una investigación de la invasión israelí a Gaza, y concluyó que Hamás habia cometido lo que llamó crímenes de guerra pero también detalló las mucho más extendidas y graves violaciones al derecho internacional por parte de Israel dando por resultado la muerte de cerca de 1.400 personas, en su mayoría civiles, Israel lo ignoró y EEUU intervino para garantizar que quedara en letra muerta. El hecho es que el ataque marítimo israelí fue un acto ilegal para defender otro acto ilegal: el bloqueo a Gaza.

A Israel nunca le ha importado mucho la opinión pública internacional, aunque esta situación está poniendo tensiones sobre los regímenes amigos de EEUU en Turquía, Jordania y especialmente Egipto, que ha coadministrado el bloqueo a Gaza. Estas son malas noticias para Washington. Egipto, donde por lo general se reprime la protesta, ha presenciado las primeras manifestaciones callejeras en mucho tiempo, y también ha habido estallidos en Londres, París y otras ciudades. Pero tanto Israel como las diversas fuerzas islámicas, gubernamentales y no gubernamentales, aunque son enemigos acérrimos, están trabajando por pintar este conflicto en términos religiosos. Esto debilitó el movimiento internacional de protesta cuando Israel invadió a Gaza. Dentro de Israel, puede ser que el aislamiento internacional del país empeore la polarización en la que los israelíes que se oponen a los crímenes de su país, junto con fuerzas laicas en general, han sido paralizados, mientras el sionismo mesiánico que es la forma religiosa más fanática continua tomando ventaja en el gobierno y especialmente en las fuerzas armadas y su oficialidad.

En esta situación, las maniobras de Egipto, Turquía y otro puñado de países ponen un poco de distancia con Israel, junto con una leve insinuación de crítica por parte de Washington, puede ser la mejor opción disponible para EEUU, a lo que Israel puede sobrevivir fácilmente. Sin embargo la situación regional es sumamente compleja, potencialmente confusa, impredecible y muy peligrosa para todos los reaccionarios. La valiente “Flotilla de la Libertad” a Gaza ha mostrado el potencial de la intervención de los activistas para cambiar una situación desfavorable. Éste es un momento en que la intervención consciente de la gente para buscar emancipar a la humanidad del actual orden mundial dominado por los imperialistas puede hacer una gran diferencia.

Traducido y publicado por: Brigadas Antiimperialistas

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